La región fronteriza del sur de México enfrenta una crisis de combustible que se ha agravado en los últimos días debido a una manifestación de jubilados de Petróleos Mexicanos (Pemex).

El grupo, integrado por 425 ex trabajadores que representan a unas 180 familias, bloqueó el acceso a la terminal de Pemex en Puerto Chiapas como medida de presión para exigir la restitución de sus servicios médicos y el suministro de medicamentos, suspendidos desde hace meses. Los inconformes advirtieron que, si no reciben respuesta a sus demandas, extenderán la protesta de forma indefinida a partir del jueves.

Esta situación ha forzado el cierre de algunas estaciones de servicio y ha llevado a otras a racionar el combustible, limitando la venta a 20 litros por vehículo. El escenario ha provocado largas fi

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