La selección española de baloncesto se despidió de su gira en casa con un duelo vibrante que tuvo aroma de épica y despedida. Alemania se llevó el triunfo por la mínima (105-106) tras una prórroga de infarto, en un partido marcado por la entrega y la batalla constante de los de Scariolo. El choque quedó envuelto en un aire especial: Sergio Llull, homenajeado antes del inicio, puso el espíritu y el símbolo de una generación que se resiste a decir adiós.
Alemania empezó el partido tratando de jugar situaciones interiores con sus dos hombres grandes, Voigtmann y Theis, especialmente contra Juancho Hernangómez al poste. La selección española volvió a tener en Santi Yusta, cada vez con más confianza, un sólido argumento ofensivo para no irse del partido ante el desacierto exterior, con 2 de 13