Son las doce del mediodía. En el barrio de Mount Pleasant, uno de los enclaves latinos de Washington , se respira un ambiente enrarecido. Las terrazas están vacías y en los bares apenas hay comensales. Los vivos colores de las casas no consiguen rellenar el silencio en el que se ha sumido el barrio desde hace casi dos semanas, exactamente desde el día que el presidente Donald Trump, desplegó a la Guardia Nacional en la capital.
Una gran lona recibe en la plaza principal: 'No a las deportaciones en Mount Pleasant. No a la Migra' , se lee en español en letras grandes. El mensaje resume el sentimiento de este barrio al noreste de la capital -conocido como el 'Pequeño El Salvador' por la fuerte presencia salvadoreña- cuyos vecinos viven con "miedo" y a escondidas lo que denuncian como