Desde abril, con el inicio de las intensas y fluctuantes iniciativas arancelarias del presidente Trump, ha ido aumentando la preocupación de si la economía norteamericana entraría en la fase de “Estanflación” (en inglés “stagflation”), una condición que se caracteriza por la combinación de inflación alta, estancamiento económico, y un desempleo alto.
Esta preocupación estuvo muy presente en la decisión en julio del Fed de mantener su tasa de interés estable. Los sectores de manufactura, construcción y comercio al detal y al por mayor, que son sensitivos a los impactos de aumentos tarifarios, reportaron aumentos muy débiles en sus respectivos empleos en julio, con la manufactura mostrando dicha tendencia por tres meses consecutivos. Los precios de artículos para el hogar, ropa, y vehículos