La entrada del Gobierno de EEUU en Intel forma parte de una estrategia más amplia para crear un fondo soberano de inversión que podría incluir a más empresas, ha señalado el asesor económico de la Casa Blanca Kevin Hassett.
En un acuerdo que marcó una nueva incursión de la intervención federal en empresas privadas, la Casa Blanca anunció el viernes la adquisición del 10% del fabricante de chips Intel. La operación asciende a unos 8.900 millones de dólares, parte de los cuales provendrán de subvenciones asociadas a la Ley CHIPS, mientras que el resto vendrá de asignaciones gubernamentales independientes para programas relacionados con la fabricación de chips seguros.
El asesor económico de la Casa Blanca Kevin Hassett, ha asegurado que no se trata de una operación aislada, sino que fo