El pasado 21 de agosto, en pleno centro de Asheville, Carolina del Norte, tres hombres armados descendieron de una camioneta sin identificación y arrestaron a Jediael Amaya Sánchez, un mecánico de 46 años con más de dos décadas de arraigo en la ciudad. La detención ocurrió a plena luz del día, en un cruce peatonal frente al tribunal del condado de Buncombe.
Amaya apenas tuvo tiempo de llamar a su hija, contarle que lo detuvieron tres hombres que “se dijeron de migración” y que no sabía a dónde lo llevaban.
Velen Amaya, de 22 años y residente de Texas, no tuvo noticias de su padre por varios días.
En esa llamada, él había alcanzado a dictarle su número de folio, es decir su A-Number. “Días más tarde, con el número de folio que me alcanzó a dar, lo encontré en el Stewart Detention Center,