MINNEAPOLIS, MN
La comunidad de Minneapolis vive momentos de dolor y conmoción tras el ataque ocurrido este martes en la iglesia y escuela católica Annunciation, donde un joven armado abrió fuego durante una ceremonia de inicio de curso. El tiroteo dejó como saldo dos niños muertos y al menos 17 personas heridas, la mayoría de ellas menores de edad.
El agresor fue identificado como Robin Westman, de 23 años, residente de la zona, quien ingresó al recinto con un rifle, una pistola y un revólver adquiridos legalmente. De acuerdo con las autoridades, el atacante disparó desde el exterior hacia los bancos de la iglesia, donde se encontraban reunidos estudiantes, familias y personal de la institución. Antes de ser detenido, Westman se quitó la vida.
Aunque no contaba con antecedentes penales