El Nissan GT-R R35, conocido como Godzilla , ha concluido su legendaria trayectoria tras 18 años de producción. El último ejemplar, un T-Spec en color Midnight Purple , salió de la línea de ensamblaje en la planta de Tochigi, Japón, marcando el fin de una era para uno de los superdeportivos más icónicos de la historia automotriz.
Durante su reinado, Nissan fabricó cerca de 48,000 unidades, consolidando al GT-R como un ícono de potencia y tecnología. A continuación, exploramos la despedida de este titán y su legado imborrable. Contenidos en este artículo
Un adiós con estilo: el T-Spec Midnight Purple
El legado del Godzilla: una revolución en el asfalto
El arte detrás del motor: los Takumi
El futuro del GT-R: ¿un regreso electrificado?
Un ícono que deja huella
Un adiós con estil