Gemelos siameses, fetos abortados y partes del cerebro de Albert Einstein se exhiben en el Mütter Museum de Filadelfia, una institución estadounidense dedicada a la historia de la medicina que recientemente se vio envuelta en un debate ético: ¿cómo conservar y mostrar restos humanos?

En las vitrinas de madera del museo hay tumores, quistes gigantes o miembros humanos gangrenados que atrapan las miradas curiosas de los visitantes. «Fascinante y aterrador», resume uno de ellos.

La institución, que posee 35.000 piezas, entre ellas 6.000 especímenes biológicos, fue creada en 1863 a partir de la colección personal de un cirujano local, Thomas Mütter, con fines pedagógicos.

A lo largo de los años la han enriquecido médicos, pero también donantes vivos. En 2020, un trasplantado de corazón donó

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