CIUDAD DE MÉXICO (AP) — Una sesión en el Senado de México el miércoles culminó de manera violenta cuando el dirigente y congresista opositor Alejandro Moreno se enfrentó a golpes y empujones con el presidente de la cámara alta, el oficialista Gerardo Fernández Noroña, tras un agrio debate dominado por los insultos, los gritos y las quejas sobre las limitaciones en el uso del derecho de palabra.

El incidente ocurrió al final de una sesión de la Comisión Permanente cuando Moreno, del Partido Revolucionario Institucional (PRI), subió al estrado en el que estaba Fernández Noroña —del partido gobernante Morena— para reclamarle por negarle el derecho de palabra a los miembros de su fuerza política.

Tras una fuerte discusión escalaron las tensiones, y de inmediato vinieron los empujones y manotazos entre los dos senadores. Un trabajador del Senado también fue empujado y agredido por Moreno, mientras que otro opositor se abalanzó sobre Fernández Noroña y, tras jalarlo por la chaqueta, le dio un golpe en la cabeza. Varias personas se interpusieron entre los congresistas para separarlos y evitar que la trifulca se agudizara.

Poco después del pleito, el presidente del Senado acusó a los senadores del PRI de subir a la tribuna para “agredirme físicamente”, y declaró en su cuenta en la red social X: “Montoneros. Dirán que eso es libertad de expresión”.

Por su parte, Moreno acusó a Fernández Noroña de empujarlo, y denunció en la misma red social que la acción del presidente de la cámara alta forma parte de una estrategia de Morena para “imponer silencio y control”. El dirigente del PRI también acusó a Fernández Noroña de violentar a la senadora opositora Lilly Téllez.