Miles de residentes permanentes han visto sus sueños de ciudadanía estadounidense destruidos por un error que parece inocente: viajar más de 180 días fuera del país.
Lo que muchos consideran unas vacaciones prolongadas o una visita familiar extendida, el Servicio de Ciudadanía e Inmigración (USCIS) lo interpreta como una ruptura en la residencia continua requerida para la naturalización.
Este límite no es una sugerencia, es una línea roja que puede arruinar años de preparación para convertirse en ciudadano americano.
Error que puede costar la ciudadanía
La trampa es más sutil de lo que parece. No basta con evitar los viajes largos, también existe el requisito de “presencia física” que obliga a pasar al menos dos años y medio en territorio estadounidense durante el período de cinco