A falta de dos meses para la cumbre del clima de la ONU (COP30), los pueblos indígenas de la Amazonía exigen ser escuchados en las negociaciones. La petición llega en un momento en el que varios proyectos legislativos en Brasil amenazan sus territorios, ya asediados por las invasiones, la minería ilegal, los madereros y el narcotráfico.

"La selva solo existe gracias a los pueblos indígenas", afirmó la lideresa del pueblo desana, Janete Alves, desde São Gabriel de Cachoeira, en la triple frontera con Colombia y Venezuela.

Según explicó en una entrevista telefónica a EFE, las comunidades amazónicas se están organizando a nivel regional, nacional e internacional para llegar con una posición unificada a la COP30, que se celebrará en noviembre próximo en la ciudad brasileña de Belém (norte).

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