Por Karina A. Rocha Priego
Indiscutiblemente, el peor drama que se ha vivido en los últimos años y que aún se padece en este país, es la pérdida de seres queridos en manos de la delincuencia organizada, jóvenes y adultos, hombres y mujeres, que de alguna manera han sido víctimas, ya no digamos de la inseguridad, sino de un sistema de gobierno que abrió las puertas a los cárteles y sus filiales a cambio de componendas económicas, libertad de acción y hasta protección para aquellos que ejercen el poder en México, la herencia del pacto de impunidad es hoy la factura más cara que paga la sociedad.
Según cifras oficiales, del 2018 al 2024 fueron reportadas al menos 55 mil 541 desapariciones forzadas, aunque a la fecha se habla de más de 125 mil personas cuyo rastro se perdió en el aire y cuya