STAMFORD.- En una operación relámpago apodada Operation Broken Trust, agentes de ICE Boston, junto con el FBI, el Servicio de Alguaciles de los Estados Unidos, la Drug Enforcement Administration (DEA) y el Bureau of Alcohol, Tobacco, Firearms and Explosives (ATF), detuvieron a 65 inmigrantes indocumentados en Connecticut entre el 12 y el 15 de agosto. El objetivo fueron redes de crimen organizado transnacional, pandillas y otros individuos considerados “egregious offenders” (ofensores graves).
De los 65 arrestados, 29 tenían antecedentes de haber sido condenados o estar acusados en los Estados Unidos por delitos graves como secuestro, asalto, tráfico de drogas, violaciones a leyes de armas y delitos sexuales.
ICE enfatizó la peligrosidad de los detenidos, calificándolos como delincuentes