Washington, (EFE).- El salvadoreño Kilmar Ábrego García, convertido en el rostro más visible de la lucha para garantizar el debido proceso a los inmigrantes en EE.UU., ha solicitado a un juez de inmigración la reapertura de su caso en busca de asilo político como parte de su batalla para evitar ser deportado a Uganda.

Sus abogados solicitaron a un tribunal de inmigración que reabra el caso cerrado en 2019, cuando un juez le negó una primera solicitud de asilo por presentarla después del tiempo permitido, pero evitó su deportación al considerar que su vida corría peligro en El Salvador.

La nueva solicitud de asilo marca un nuevo giro en la pelea que ha dado el salvadoreño, casado con una ciudadana estadounidense y padre de una niña de cinco años, en la batalla jurídica contra el Gobierno

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