APUNTES PARA EL FUTURO

Por: Essaú LOPVI

Hay escenas que retratan de cuerpo entero a la clase política mexicana. Lo ocurrido en la última sesión de la Comisión Permanente, con Gerardo Fernández Noroña y Alejandro “Alito” Moreno agarrándose a golpes en plena sede del Senado, es una de ellas. Una fotografía en movimiento de lo que hemos construido —o más bien permitido— como sistema político: una tragicomedia .

La hipótesis es sencilla: en México ya no importa de qué partido sean los políticos, son la misma raza, la misma élite que se mueve al compás del poder y del privilegio.

Hoy vemos a Noroña, presidente de la Mesa Directiva del Senado, enredado en escándalos por una casa de 12 millones de pesos en Tepoztlán, cuando durante años predicó la austeridad y acusó a otros de hipócritas, d

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