La prohibición de vuelos de drones en la zona fronteriza entre Estados Unidos y México ha generado una ola de protestas entre fotógrafos, investigadores y activistas, quienes denuncian una opacidad sin precedentes por parte del gobierno. La medida, impuesta por el Departamento de Seguridad Nacional , se justifica con vagos argumentos de "razones especiales de seguridad" , dejando a la comunidad sin acceso a una herramienta crucial para el monitoreo y la documentación de la región.
El impacto de esta restricción se extiende más allá de la simple inconveniencia. Sarah Chen , investigadora de la Universidad de Arizona, explica que la imposibilidad de usar drones para monitorear la calidad del agua y la biodiversidad en el río Colorado representa una seria complicación para sus estudios