Esta semana, los neoyorquinos más observadores han notado una curiosa anomalía urbana: teléfonos públicos recién instalados en rincones donde no se veían desde hace más de 30 años.

No se trata de una ilusión ni de una campaña municipal de recuperación tecnológica, sino de una intervención artística y promocional liderada por el director Darren Aronofsky para el estreno de su nueva película Caught Stealing , tal como reseñó BKMag .

Aronofsky, reconocido por su estilo provocador y ganador del Óscar, se alió con el bar clandestino ND Austin y el artista Jordan Seiler, conocido por su red de teléfonos públicos, para crear una experiencia inmersiva que evoca la Nueva York pre-digital.

Los aparatos, ubicados en barrios como Fort Greene, Williamsburg y el centro de Manhattan, no permiten

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