D urante los primeros 106 juegos de la campaña, Juan Soto era una figura difícil de encender, a pesar de buenos números generales, su desempeño con corredores en posición de anotar era una mancha evidente, bateaba apenas . 185 con un OPS de .700 y apenas 37 impulsadas . En un equipo con aspiraciones de playoffs, su incapacidad para producir en momentos clave levantaba muchas dudas.
Pero en cuestión de semanas, Soto encendió su bate como nunca antes en el año, e n sus últimos 25 juegos en esa situación batea para .400 con un impresionante OPS de 1.156 y 10 carreras impulsadas más . Lo más revelador es que se ha embasado en sus últimas 10 apariciones consecutivas con hombres en posición de anotar, una señal clara de que está totalmente conectado cuando más lo necesitan.
El impacto