Para muchos jubilados, la vivienda familiar es su activo más valioso. Decidir qué hacer con ella forma parte de la planificación patrimonial , y una de las opciones más comunes es colocarla en un fideicomiso .
Aunque puede ofrecer ventajas como proteger el inmueble y simplificar la herencia, en 2025 las nuevas reglas fiscales y legales hacen que la decisión no sea tan sencilla.
Evitar la sucesión y retrasos legales
Una de las principales razones para recurrir a un fideicomiso es eludir el proceso de sucesión.
Este trámite judicial puede tardar meses y generar costos legales elevados. Con un fideicomiso bien estructurado, la transferencia del inmueble es directa y privada, lo que reduce tanto el tiempo como la tensión para los herederos.
Menos disputas familiares
Otra ventaja es l