Desde comienzos de año, el oro se anota en torno a un 27% desde los 2.639 dólares en los que cerró 2024 y que le mantiene pegado a los máximos históricos del metal. Las estimaciones para el oro siguen siendo optimistas más cuando seguimos asistiendo a capítulos de volatilidad de la mano, especialmente, de Trump. Esta misma semana, la intentona del mandatario de Estados Unidos de interrumpir la independencia de la FED ha encendido la alarma entre los inversores, que acuden al oro como activo refugio.
"Con una base macro de desaceleración en EE. UU. o incluso un entorno de estanflación en los próximos meses, seguimos siendo positivos sobre las perspectivas para el oro. La Reserva Federal está lista para bajar los tipos de interés, a pesar de que la inflación sigue rondando el 3% y los aran