“Quiero que me lleven a Venezuela, quiero salir de aquí porque a mí me dan convulsiones… aquí estoy sola”, dice Yaneidi, mientras vive uno de los momentos más difíciles de su vida como migrante.
La venezolana de 32 años llegó al albergue para migrantes en Tepito el 28 de mayo, acompañada de sus hijos de 12 y 8 años y su esposo, mientras espera la oportunidad de retornar a Caracas. Cada día de espera se convierte en un reto, donde la incertidumbre se mezcla con la preocupación por su salud y el bienestar de sus hijos.
El sueño americano es caro
Su sueño americano se vio truncado en 2020, cuando ella y su familia se entregaron a la migra en la frontera, pero los retornaron a Tapachula, de nuevo lograron subir a la Ciudad de México, vivieron en el campamento improvisado en la Plaza de la S