Por: NAPOLEÓN GÓMEZ URRUTIA •
La inestabilidad de las relaciones internacionales se explica gracias al complejo e incierto contexto en el que se encuentran. Si bien el discurso que circula apunta a fortalecer la soberanía, libertad y democracia de las naciones, en la práctica observamos que las relaciones internacionales están dirigidas por acciones unilaterales. Éstas, que han probado ser insuficientes para resolver los conflictos globales, producen desconfianza entre países y dan paso a desacuerdos que terminan por afectar directamente a la seguridad global y a los habitantes de las naciones. Ejemplos recientes, tales como las tensiones entre México y Estados Unidos, la guerra en Ucrania o las crisis en el Medio Oriente, evidencian que estas estrategias no sólo fracasan en su objetivo