De adolescente, Robin Westman afirmó haber sido suspendido tras hablar de tiroteos escolares con compañeros de clase; más tarde escribió en un diario que ese incidente fue el origen de una profunda obsesión con los autores de matanzas.

Una década después, Westman regresó a la Escuela Católica Anunciación y llevó a cabo esas oscuras fantasías, matando a dos niños en una misa este miércoles por la mañana e hiriendo a otras 18 personas.

Mientras Minneapolis se recupera del tiroteo, las autoridades están revisando los escritos incoherentes de Westman (que la persona atacante compartió en videos de YouTube programados para publicarse en línea casi al mismo tiempo que el ataque) para buscar un motivo.

Una revisión realizada por CNN de docenas de esas páginas (la mayoría escritas en caracteres

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