Siete grandes ciudades francesas, entre ellas París , Lyon , Lille , Grenoble , Montpellier y Rennes , han decidido prohibir el atún y los productos derivados de este pescado en los comedores escolares por considerar que supone un riesgo para la salud de los niños . Estas localidades, que suman una población total de 3,5 millones de habitantes y están gobernadas por coaliciones de izquierdas , aplican así el principio de precaución al considerar que la regulación europea actual no protege suficientemente a los menores.
La decisión se basa en las advertencias de las asociaciones ecologistas Bloom y Foodwatch , que en octubre alertaron sobre la presencia de mercurio en el atún en cantidades potencialmente peligrosas. Un estudio encargado por estas organizaciones