Para el año 2026, es decir para el próximo año, la presidenta Claudia Sheinbaum pretende hacer una ‘Reforma Electoral’ buscando que se eliminen el nepotismo y la reelección en cargos públicos, y el exceso de los recursos financieros; es decir, que para la próxima elección se prohíba que familiares directos de funcionarios y legisladores salientes asuman sus correspondientes puestos; además se contempla la eliminación de la reelección del año 2030; aunque esta reforma fue aprobada por el Senado de la República y se pretende que entre en vigor para la elección presidencial de 2030, y la optimización del gasto público en los procesos electorales.
Esta reforma además pretende la desaparición de un clamor ciudadano sobre los diputados y senadores, locales y federales plurinominales; además la