Hablar de transición energética no es solo hablar de paneles solares, hidrógeno verde o energías renovables. Es hablar de un cambio de paradigma. Estamos redefiniendo el modelo económico, social y empresarial que nos sostendrá durante las próximas décadas. Y en esa redefinición, hay algo que no podemos seguir ignorando: la fuerza femenina en los espacios donde se toman decisiones.
Como mentora, consultora y mujer que ha acompañado durante más de 25 años procesos de liderazgo, he visto cómo las organizaciones que integran diversidad real logran acelerar la innovación, gestionar mejor la complejidad y construir soluciones más sostenibles. Sin embargo, el panorama actual sigue siendo desafiante:
En México, solo el 19 % de la fuerza laboral del sector energético son mujeres, y la mayoría ocu