Ochenta años después de la fundación de las Naciones Unidas y de la primera vez que se utilizaron armas nucleares, el mundo debe hacer acopio del valor y la convicción necesarios para pasar página de manera definitiva.
En 1945, dos eventos históricos cambiaron el curso de la diplomacia mundial. El primero fue el establecimiento de las Naciones Unidas en octubre de ese año, tras la firma de su Carta en junio. Ese acto de esperanza colectiva sentó las bases para la cooperación internacional y un mundo más pacífico y seguro.
El segundo fue la primera explosión de ensayo nuclear, conocida como Trinity, realizada en Nuevo México el 16 de julio de 1945. Poco tiempo después le siguieron los bombardeos de Hiroshima y Nagasaki, que pusieron de manifiesto en toda su magnitud las desgarradoras cons