Vientos de guerra vuelven a soplar en el Caribe en medio de los gestos –y despliegues navales– de Estados Unidos y Venezuela, en medio de una retórica cada vez más incendiaria intercambiada por Donald Trump y Nicolás Maduro.
La enemistad no es nueva: al menos desde la llegada de Chávez al poder en 1999 las tensiones entre ambos países no han parado de crecer, y en 2019 cortaron sus relaciones diplomáticas formales.
Esta última crisis tiene su desencadenante en la declaración en julio del Cártel de los Soles, un presunta banda narcotraficante que Washington alega ha corrompido al Gobierno de Venezuela, como organización terrorista.
Luego, a mediados de agosto, Estados Unidos anunció un despliegue sin parangón de buques de guerra en el Caribe y alrededores con el objetivo de combatir a lo