Nuaman es una aldea imposible. Atrapada entre las fronteras de Jerusalén y Belén, sus habitantes no son ni israelíes ni palestinos, y ahora, tras décadas luchando para que se reconozcan sus derechos, se enfrentan al mayor desafío de su historia: Israel quiere demoler sus casas. "Nos hemos dado cuenta, después de todo, de que el racismo sionista quiere quedarse con toda nuestra tierra", dice Yamal Darawi, el jefe del consejo de la aldea, durante una reciente visita para la prensa internacional organizada por la ONG israelí Ir Amim. Nuaman es poco más que una fila de casas viejas, algunas construidas hace más de seis décadas. Hay una pequeña mezquita, pero el enclave no cuenta con colegios, tiendas de comestibles ni infraestructuras. Y, con todo, la aldea está mucho mejor c
Israel quiere robar las tierras de Nuaman, un pueblo atrapado entre Israel y Palestina

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