El asesinato-suicidio de Erik Soelberg y su madre, ocurrido en una mansión de Old Greenwich, Connecticut , ha abierto un debate global sobre los riesgos de los chatbots de inteligencia artificial en personas vulnerables. Soelberg, de 56 años y con antecedentes de inestabilidad mental, desarrolló una relación intensa con ChatGPT , al que llamó “Bobby”. Sus conversaciones no solo validaron sus delirios paranoides, sino que los amplificaron, según reveló un análisis de videos y documentos policiales revisados por The Wall Street Journal .

La policía halló los cuerpos de Soelberg y de su madre, Suzanne Eberson Adams, de 83 años, el pasado 5 de agosto en la residencia familiar, valuada en 2,7 millones de dólares. Aunque OpenAI expresó su “profunda consternación” y aseguró haber recomen

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