

LA PAZ, Bolivia (AP) — El líder opositor boliviano y gobernador suspendido de Santa Cruz, Luis Fernando Camacho, fue excarcelado el viernes tras permanecer en prisión preventiva casi tres años por su presunta participación en las protestas de 2019 que precipitaron la renuncia del entonces presidente Evo Morales.
La salida de la prisión cercana a La Paz se produjo luego de que el Tribunal Supremo de Justicia ordenó esta semana que se le revoque el arresto preventivo y se le otorgue la detención domiciliaria con derecho a trabajar, lo que implica que Camacho retornará a la región de Santa Cruz, considerada el motor económico del país andino, donde retomaría sus funciones, informó su defensa.
A su salida el dirigente opositor abrazó a los policías del penal de Chonchocoro y caminó flanqueado por familiares y abogados, con su banda de gobernador en el pecho y una bandera verde y blanca de su región.
Abordó un coche y se fue al aeropuerto donde lo espera un vuelo privado que lo trasladará a Santa Cruz. Dijo que asumirá funciones una vez pise suelo de su región donde sus partidarios le preparan una festiva bienvenida en las calles de la ciudad.
“Como decía (Nelson) Mandela, en la cárcel se descubre uno mismo, analiza los errores que cometió y valora mejor a la gente", dijo Camacho a su salida. “Jamás me arrodillé y dije siempre que voy a salir por la puerta grande, nunca negociando mi libertad. No pude ver crecer a mi hijo pero fue mi compromiso con Dios y con mi familia”.
"El mejor vengador es Dios, no tengo odio, ni rencor, la cárcel fortaleció mis convicciones. No voy a huir del país”, agregó.
Camacho, de 46 años, afronta un proceso por presunta sedición después de liderar las protestas en 2019 que precipitaron la renuncia de Morales (2006-2019) luego de las denuncias por presunto fraude en los comicios de ese año en los que buscaba un nuevo mandato.
Enfrenta otro juicio por haber encabezado, tras ser elegido gobernador de Santa Cruz, protestas durante 36 días en contra del gobierno del presidente Luis Arce para exigir que realizara un nuevo censo de población. Estos procesos seguirán mientras cumple arresto domiciliario, aunque podrá salir a realizar sus labores, según dictaminó el juez en La Paz.
El Tribunal Supremo de Justicia ordenó esta semana que se revoque también el arresto preventivo de la expresidenta interina Jeanine Áñez (2019-2020) y del dirigente cívico Marco Antonio Pumari por haberse excedido el plazo de esa medida.
Los tres están acusados en el contexto de las protestas de 2019 que dejaron al menos 37 muertos y forzaron la renuncia de Morales.
La libertad de Áñez tomaría más tiempo ya que la justicia debe anular varios procesos en curso en la vía ordinaria para que se inicie en libertad un juicio político reservado a exmandatarios en el ejercicio del cargo, explicó su abogado defensor Luis Guillén.
Áñez participa el viernes de una audiencia virtual por la muerte de manifestantes en la que está procesada por presunto genocidio. La exmandataria lleva cuatro años y cinco meses detenida en un penal común de La Paz condenada a 10 años por “incumplimiento de deberes y resoluciones contrarias a la constitución” por la sesión parlamentaria en la que asumió el cargo siendo senadora opositora tras la renuncia de Morales.
La Corte Suprema debe analizar un pedido de “revisión extraordinaria de sentencia” para que el juicio “se reencause por la vía que corresponde, un juicio de responsabilidades”, dijo Guillén. Después de ese pronciamiento que no tiene plazo, Añez podría salir libre.
La fiscalía alega que el mandato de Áñez fue “ilegal” y producto de un “golpe de Estado”. La oposición sostiene que las protestas de 2019 fueron una “rebelión contra el fraude”.
Amnistía Internacional y la Organización de los Estados Americanos (OEA) han dicho que los juicios en contra de los tres tienen motivaciones políticas y que no se respetó el debido proceso.
La decisión de la justicia se da tras las elecciones del 17 de agosto que marcaron un giro político luego de la derrota del izquierdista Movimiento al Socialismo (MAS) de Morales y Arce, que gobernó por casi 20 años la nación andina.