En una sociedad que valora al individuo en función de su capacidad para producir , las personas mayores son vistas cada vez más como una carga , un estorbo o como sujetos definidos por la dependencia y el deterioro. Esta idea invisibiliza los aportes de millones de personas que, aún en la vejez, aún contribuyen de manera activa a sus comunidades, sobre todo en un país como México, en donde existen 17 millones 121 mil 580 personas mayores , lo que representa el 12.8 por ciento de la población total, de acuerdo con el Consejo Nacional de Población (Conapo).
Esta mirada de la vejez ha dado lugar a prácticas cotidianas como la exclusión del mercado laboral, la infantilización de los adultos mayores, su desacreditación en la toma de decisiones , así como su confinamiento en esp