Del plato a la basura: cómo pequeños cambios pueden salvar toneladas de comida /Pixabay
Cada año, millones de toneladas de comida terminan en la basura mientras millones de personas en el mundo padecen hambre.
Comprar de más en el supermercado, olvidar frutas y verduras en el refrigerador o servir porciones más grandes de lo necesario son prácticas cotidianas que, sin darnos cuenta, alimentan un problema global: el desperdicio de alimentos.
Este hábito no solo significa tirar comida, también implica desperdiciar todo el esfuerzo, el agua, la tierra y la energía invertidos en producirla.
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Además, contribuye a aumentar las emisiones de gases de efecto invernadero y, por lo tanto, al cambio climá