El apetito global por los autos eléctricos ha convertido al Valle de Jequitinhonha en Brasil en un El Dorado del litio, atrayendo miles de millones en inversiones mineras, compradores chinos e interés estadounidense. La producción se ha disparado, la fortuna parece al alcance, y una región pobre comienza a descubrir los costos ocultos de la riqueza repentina.
De remanso a ciudad en auge
Hasta hace poco, el Valle de Jequitinhonha, en Minas Gerais, era sinónimo de sequía, pobreza y migración. Eso cambió en 2022, cuando un decreto federal autorizó las exportaciones de litio y abrió las puertas a uno de los mayores depósitos sin explotar del mundo.
En apenas dos años, cinco empresas —la mayoría respaldadas por capital extranjero— anunciaron proyectos por valor de 6.300 millones de reales. E