Fernando Clavijo, después de desahogarse contra las manifestaciones delictivas de Abascal, cargadas del peor racismo imaginable, podría animarse a liderar una querella contra ese fascista, no por el mero hecho de serlo, sino por sus proclamas gravemente delictivas.
Pero “en risulta”, como diría Pepe Monagas, que los “medianeros” de Abascal -para emplear el término que a Clavijo tanto deleita- son sus socios en entidades locales muy importantes del Archipiélago. Lo mismo exactamente que el PP, que es su socio de gobierno en Canarias: el que le ha permitido (eso sí, legalmente, mucho cuidado con eso!) llegar a la presidencia del Gobierno y mantenerse después de perder las elecciones.
Y las perdió no sólo cuantitativamente, sino cualitativamente: porque la nueva circunscripción electoral au