
La compañía líder en energías limpias de Argentina Genneia consiguió un préstamo por 358,7 millones de yuanes (unos 50 millones de dólares) otorgado por Industrial and Commercial Bank of China (ICBC) en su filial local.
Se trata de uno de los primeros créditos en yuanes concedidos en el país, un hito financiero que muestra cómo la presencia de Pekín se expande en el terreno donde históricamente predominó el dólar.
Los fondos serán destinados a proyectos de generación de energías renovables, en línea con el agresivo plan de expansión de Genneia, que este mes inauguró el parque solar Anchoris en la provincia de Mendoza, con capacidad para abastecer a 125.000 hogares y evitar la emisión de más de 220.000 toneladas de CO2 al año.
La operación se produce en un momento en que la disputa entre EE.UU. y China por la influencia económica en América Latina se intensifica. Mientras Washington insiste en reforzar su presencia financiera y militar en la región —con despliegues navales recientes en el Caribe—, Pekín afianza su poder a través de la infraestructura, la energía y el financiamiento en moneda propia.
Para Argentina, el acceso a yuanes ofrece una válvula de escape en un contexto de restricciones de divisas y limitada disponibilidad de dólares . Para China, es un paso más en la internacionalización de su moneda y en el fortalecimiento de su rol como socio estratégico en sectores clave, como la energía verde, donde ya ha financiado represas, parques solares y eólicos en varios países de la región.