La próxima revolución será la de la humildad digital
La próxima gran revolución en inteligencia artificial no se centrará en que los sistemas sean más listos, sino en que sean más conscientes de sus propias limitaciones. Los investigadores trabajan ahora en el desarrollo de una IA con "metacognición" o "humildad artificial".
El objetivo es crear modelos que, además de generar una respuesta, sean intrínsecamente capaces de cuantificar su propia certeza, identificar cuándo están operando fuera de su conocimiento y realizar una autoevaluación crítica para detectar errores o inconsistencias en sus propias respuestas.
Esta capacidad es crucial porque aborda el problema más importante de la IA actual: las "alucinaciones" o invenciones de información. Un sistema que puede medir su confianza y