Por: Kailyn Rhone

Hace cuatro años, Blessing Akinsilo , recién egresada de la facultad de Derecho, estaba entusiasmada por salir en su primera cita real en años. Se reunió con su pareja en un bar de Los Ángeles para tomar unas copas y la conversación fluía con facilidad. Las cosas iban bien, hasta que él le preguntó a qué se dedicaba.

A él se le retorció el rostro en un gesto de sorpresa . La atmósfera se tornó tan incómoda que, diez minutos después, se repartieron la cuenta y se despidieron. No volvió a saber nada de él.

Meses después, Akinsilo y un hombre que conoció en la aplicación de citas Hinge intercambiaban mensajes y bromeaban sobre los préstamos estudiantiles. Pensó que no tenía nada de malo contarle cuánto debía de su préstamo, convencida de que se identificaría con el

See Full Page