La ciudad de Ripoll (Girona), capital de la comarca de El Ripollès, es considerada la cuna de Cataluña, y es que el municipio fue clave en la historia y la identidad catalanas. Situada en la confluencia de los ríos Ter y de su afluente Freser, combina naturaleza, cultura y arquitectura en el corazón del Prepirineo.
Entre sus interesantes monumentos, hay uno que destaca, de sobremanera, una joya románica que trasciende en el tiempo y maravilla a todos sus visitantes. Hablamos del Monasterio de Ripoll, uno de los edificios más bellos de toda la comunidad autónoma. La joya de la corona es el pórtico de su iglesia, que aspira a ser Patrimonio de la Humanidad por su enorme valor artístico.
Un centro cultural de referencia
La historia del Monasterio de Santa Maria de Ripoll se remonta al año