NUEVA YORK (AP) — Los Centros para el Control y la Prevención de Enfermedades (CDC, por sus siglas en inglés) enfrentan un caos, pero algunos grupos han comenzado a intervenir y asumir el trabajo que realizaba la agencia.
Las medidas surgen en respuesta a la extensa reestructuración y reducción de personal del organismo, con sede en Atlanta, por parte del secretario de Salud, Robert F. Kennedy Jr., actos que algunas personas califican como ilegales.
Muchos veteranos de la salud pública ven una agencia sacudida por una crisis de liderazgo, recortes de personal y presupuestarios, y niveles sin precedentes de interferencia política. La preocupación alcanzó un punto álgido cuando la Casa Blanca tomó medidas para destituir al director de la agencia y algunos líderes principales de los CDC ren