“Juego desde los 11 años. En algún momento me planteé entrenar para ser jugador profesional”, cuenta Alfonso López, estudiante de Comunicación y Entretenimiento.
Para él, los no son solo un pasatiempo: “me llevaron a elegir mi carrera desde el punto de organización y administración de eventos. Aunque parezcan un simple juego, son toda una industria en crecimiento”.
Su rutina diaria refleja lo que viven millones de jugadores: dedica entre 3 y 4 horas al día, con un gasto mensual cercano a los 1,200 pesos en consolas, juegos y “skills” dentro de las plataformas. “Es una industria sana pero adictiva; antes podía pasar hasta 8 horas seguidas frente a la pantalla”.
Algo parecido le ocurre a Luis Manuel Huerta, de 26 años, quien empezó a jugar desde niño con la primera que había en casa. “Me