El tiroteo ocurrido en una escuela católica de Minneapolis, que dejó dos niños muertos y al menos 17 heridos, ha derivado en una ola de desinformación y en un discurso político que apunta directamente contra la comunidad transgénero.
Lejos de centrarse en las víctimas y en las causas estructurales de la violencia armada en Estados Unidos, varios miembros de la administración Trump han aprovechado la identidad del atacante para impulsar una narrativa que vincula falsamente a las personas trans con la violencia.
El autor del crimen, identificado como Robin Westman, tenía antecedentes de haber solicitado un cambio de nombre en 2020 cuando era menor de edad y contaba con el apoyo de su madre para identificarse como mujer.
Sin embargo, en escritos difundidos antes de la masacre, Westman mo