Los fanáticos del cine de terror independiente alrededor del mundo están sin duda familiarizados con “The Toxic Avenger”, una inusual saga iniciada a mediados de los ‘80 que surgió de la fábrica de Troma Entertainment, un estudio de cine ferozmente independiente cuya vocación por las historias irreverentes de bajísimo presupuesto lo llevaron a ocupar un lugar privilegiado en los gustos de quienes no se conforman con las propuestas más amables del ‘mainstream’.
Pese a que tuvo cuatro entregas y a que trasladó también a otros formatos, hasta el momento, el título más destacado de la partida es el primero, que encontraba a Mitch Cohen en la piel de Melvin Ferd, un ‘nerd’ irredimible que trabajaba como empleado de limpieza en un gimnasio hasta que, debido al ‘bullying’ que sufría, terminaba c