Tijuana, 29 de agosto.- El caos vehicular en la Vía Rápida Oriente de Tijuana, donde convergen los automóviles que se dirigen al cruce fronterizo de San Ysidro con aquellos que transitan hacia otras zonas de la ciudad, ha llevado a urbanistas locales a plantear diversas alternativas de solución que van más allá de intervenciones superficiales.
Según especialistas en urbanismo consultados, el conflicto que se presenta en esta arteria vial no obedece únicamente al alto volumen de vehículos, sino a una combinación de factores estructurales y de comportamiento. La falta de confinamiento claro de los carriles hacia la garita permite que los conductores busquen incorporarse en el último momento, creando entrecruzamientos que saturan la vía.
El problema se agrava por la rigidez de la infraestru