NUEVA YORK (AP) — Cuando la Casa Blanca despidió a Susan Monarez como directora de la principal agencia de salud pública de Estados Unidos, dos de los líderes científicos en los Centros para el Control y la Prevención de Enfermedades (CDC) entendieron que la interferencia política no terminaría y era momento de renunciar.
“Sabíamos que si ella se iba, ya no tendríamos liderazgo científico”, dijo el jueves a The Associated Press la doctora Debra Houry, una de las funcionarias.
“Íbamos a ver si ella podía resistir la tormenta. Y cuando no pudo, terminamos”, expresó Houry, una de al menos cuatro líderes de los CDC que renunciaron esta semana. Ella era la subdirectora y directora médica de la agencia.
La Casa Blanca confirmó tarde el miércoles que Monarez fue despedida porque no estaba “a