Orizaba, Ver.- A un par de días del regreso a clases, este viernes fueron despedidos 300 trabajadores de contrato que laboraban en las diferentes áreas de la Jurisdicción Sanitaria 7 de Orizaba.

Los empleados fueron separados de sus puestos sin previo aviso, en un movimiento que se replicó en las once jurisdicciones del estado.

De acuerdo con denuncias anónimas de los propios afectados, los recortes fueron ejecutados sin respetar el contrato colectivo de trabajo y bajo presiones administrativas que los obligaron a firmar una “supuesta renuncia voluntaria”.

La medida fue calificada por los trabajadores como un acto de acoso laboral y abuso de autoridad.

“De manera abrupta nos avisaron que nuestros contratos se terminaban, sin notificación previa y nos obligan a firmar una supuesta renun

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