La noche de salvación en la Casa de los Famosos tuvo de todo: sustos, discusiones, fiesta y un desenlace que removió lealtades.

Horas antes, los del cuarto Noche prepararon una broma con una muñeca de trapo a la que llamaron “Paty la cabezona”. La sentaron en el baño, y con ayuda de la producción, la figura pareció moverse. El resultado fue un Facundo asustado en plena madrugada y una casa llena de nervios por sus propias historias de posesión y vudú.

A esa tensión se sumaron los pleitos de siempre: la comida y la limpieza. Los habitantes criticaron que varios comen sin cuidar la dotación, bajo la idea de “hoy como, mañana Dios proveerá”. El pleito subió de tono cuando Abelito fue acusado de no lavar sus trastes. Molesto, respondió: “Yo siempre ando lavando trastes y la casa está quejand

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