La salud mental es una realidad que se ha colado en la vida diaria; es “el elefante” en las salas de casi 50% de los hogares en Estados Unidos y, sin embargo, aún no es un tema del que se hable abiertamente y sobre el que persisten los estigmas.
Ansiedad, depresión, estrés son las variedades de las que más se comenta y que la sociedad ha normalizado y aceptado, porque para algunos son condiciones que suponen más sencillas de manejar, frente a otras condiciones que consideran de mayor riesgo.
Sin embargo, ninguna de ellas es un tema menor.
Según estadísticas, 46% de los estadounidenses cumplirá los criterios para una condición de salud mental diagnosticable en algún momento de su vida, establece la Mental Health America, que es la organización nacional sin fines de lucro dedicada a la pr