Miami.— La escena se repite con variaciones crueles : hombres, mujeres y menores llegan a aeropuertos que quizá ni sabían que existían, por ejemplo, Juba, Kigali, Matsapha, Tocumen, San José. Se trata de deportados desde Estados Unidos a países terceros donde no nacieron, nadie los conoce y no tienen nexos ni familiares.
El 23 de junio, la Corte Suprema levantó el congelamiento y permitió, de manera temporal, que el gobierno reanudara las remociones a países no señalados en la orden individual de expulsión . Ese movimiento, confirmado el 3 de julio, encendió las turbinas.
En el Departamento de Seguridad Nacional de EU ( DHS ) el máximo tribunal dejó en suspenso una medida que obligaba a dar aviso y oportunidad real de plantear temor antes de enviar a una persona a un “t